En el epicentro de la vorágine ciudadana
neófito del caos crepuscular
neófito del caos crepuscular
susurrando laberintos bajo la
sombra de Rimbaud
pienso en ti, amor
Surcando las afueras del deseo
cosmopolita
acometido por la indiferencia y el
asombro
de una multitud que navega
idiosincrasias obnubiladas
y se desplaza bajo un sol
lacónicamente antropofágico
pienso en ti, amor
Amor, nido mullido para mi corazón
astronauta
sencillez de alcobas voladoras,
amor
nana de rinocerontes
trogloditamente hipotenúsicos
y cariñosos, amor
pienso
en
ti
y es bello
a pesar de que un viento afilado
lleno de un
aire bamboleado por repercusiones
desconcertantes
de abstrusidades primigenias
esté lleno de elefantes azules
y circunspectas melancolías
extemporáneas
pienso en ti, amor
pienso en ti
siguiendo el ritmo de mis pies
interrogantes
dejándome invadir por todas
las imágenes, maremotos, sinfonías,
sensaciones, posibilidades
de una realidad inefablemente
tierna
y poética
pienso en ti, amor
pienso en ti
y
es
bello.
Y soy un equilibrista sobre la cuerda de un violín
que une dos catedrales absurdas,
amor
y por debajo de mí hay cabras y bebés
y policías
y paleontólogos y saltimbanquis,
amor
y no dejo de pensar en ti, amor
Amor.