martes, 17 de abril de 2012

Pienso en ti, amor



En el epicentro de la vorágine ciudadana 
neófito del caos crepuscular
susurrando laberintos bajo la sombra de Rimbaud
pienso en ti, amor

Surcando las afueras del deseo cosmopolita
acometido por la indiferencia y el asombro
de una multitud que navega idiosincrasias obnubiladas
y se desplaza bajo un sol lacónicamente antropofágico
pienso en ti, amor

Amor, nido mullido para mi corazón astronauta
sencillez de alcobas voladoras, amor
nana de rinocerontes trogloditamente hipotenúsicos
y cariñosos, amor
pienso
en
ti
y es bello
a pesar de que un viento afilado
lleno de un
aire bamboleado por repercusiones desconcertantes
de abstrusidades primigenias
esté lleno de elefantes azules
y circunspectas melancolías extemporáneas

pienso en ti, amor

pienso en ti
siguiendo el ritmo de mis pies interrogantes
dejándome invadir por todas
las imágenes, maremotos, sinfonías, sensaciones, posibilidades
de una realidad inefablemente tierna
y poética

pienso en ti, amor

pienso en ti
y
es
bello.

Y soy un equilibrista sobre la cuerda de un violín
que une dos catedrales absurdas, amor
y por debajo de mí hay cabras y bebés y policías
y paleontólogos y saltimbanquis, amor

y no dejo de pensar en ti, amor

Amor.

Quiero ser una piedra



Quiero ser una piedra
cuando mi inteligencia vomitada
repta bajo un piano muerto
y las palabras caen
como lluvia maldita
sobre los sueños de los perros

Quiero ser una piedra
cuando mi dolor domesticado
construye el adiós de los cuchillos
y hace naufragar a los barcos
sentimentales
ante el corazón imposible
de un dios perfecto

Quiero ser una piedra
cuando el himno de los billetes
de banco invade la noche
de los niños sin padre
afilando una máquina cruel
que mastica pasados
y escupe limosnas o excrementos
a los vagabundos sin ojos

Quiero ser una piedra
huir del laberinto ventoso
que son mis pensamientos
esta noche o cualquier otra
tan parecidas…
mis pensamientos
trepando, insomnes, sobre cabinas
telefónicas llenas de diálogos
lluviosos
constatando, serios
la irracionalidad
del amor
su posible imposibilidad
su naufragio perpetuo

Quiero ser una piedra
superar el abismo mudo
que construye las pesadillas
dejar atrás el frío lento
que azota a los relojes
y trepana con logaritmos
sádicos la matemática infantil
perdida en el fondo del recuerdo

Quiero ser una piedra
y la noche me envuelve
(aunque sea media tarde)
quiero ser una piedra
eso es
una piedra
una piedra